El ingeniero agrónomo José Ignacio Fernández advirtió que la situación en el sector rural es “muy compleja” tras las intensas lluvias registradas en la región, con sectores donde cayeron entre 200 y 250 milímetros en pocos días.
“En tres meses llovió prácticamente lo de todo un año”, explicó.
Las zonas más afectadas se ubican entre Necochea, La Dulce, Energía y parte de San Cayetano, sobre áreas productivas de alto rendimiento agrícola. Según indicó, los suelos están completamente saturados y eso genera incertidumbre de cara a la siembra fina, especialmente de trigo y cebada.
“Estamos entrando al invierno y ahora el suelo ya no seca igual”, señaló.
Además, todavía quedan lotes sin cosechar, principalmente de soja de segunda y maíz, con riesgo de pérdidas en rendimiento y calidad. “En algunos lugares la cosechadora directamente no va a poder entrar”, afirmó.
También hay preocupación por silobolsas ubicados en zonas bajas, pasturas afectadas, establecimientos ganaderos con agua acumulada y posibles problemas futuros de compactación de suelos y malezas resistentes.
A este escenario se suma el contexto económico del agro, con márgenes ajustados y aumento de insumos. “Ya veníamos con márgenes muy ajustados y aumento en fertilizantes”, sostuvo Fernández.
Por eso, muchos productores ya analizan reducir superficie sembrada o replantear inversiones para la próxima campaña. “Ahora se juntaron dos problemas enormes: el agua y los costos”, concluyó.






