Las obras para la ejecución del complejo industrial pesquero Manumar continúan su desarrollo en los giros 7 y 8 de Puerto Quequén. La iniciativa, , demanda una inversión privada de 10 millones de dólares y se posiciona como una infraestructura clave para la actividad económica de la región.

El despliegue de infraestructura se extiende sobre la margen de Necochea, abarcando desde la banquina portuaria hasta el sector donde se encuentran los restos del Puente Ignacio Ezcurra. Según las proyecciones técnicas, la etapa de construcción emplea a 350 personas, mientras que la operatividad plena del complejo garantizará 250 puestos de trabajo directos vinculados al procesamiento y logística pesquera.

El plan maestro de Manumar no solo contempla la planta industrial, sino que integra un varadero destinado a reparaciones navales, una plaza de almacenamiento y el desarrollo de espacios verdes. Asimismo, se ha incluido un centro de capacitación técnica con el objetivo de formar mano de obra calificada en oficios portuarios y pesqueros, atendiendo a la demanda de especialización del sector.

En cuanto al impacto social y comercial, el proyecto contempla la permanencia de los caracoleros que operan tradicionalmente en el área. Los trabajadores informales contarán con nuevas instalaciones diseñadas específicamente para la comercialización de sus productos, integrándolos a la modernización del entorno portuario.