Un transportista de 47 años fue condenado a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo tras ser hallado culpable del delito de abuso sexual agravado contra su hija. La sentencia fue dictada por la jueza Luciana Irigoyen Testa, presidenta del Tribunal en lo Criminal Nº 1 de Necochea, quien dispuso la detención del imputado durante la misma audiencia.
El fallo, emitido por los magistrados Irigoyen Testa, Ernesto Juliano y Diego Mónaco, establece que el condenado deberá realizar un tratamiento específico para desalentar conductas violentas mientras permanezca recluido. Tras la lectura de la resolución, el hombre fue esposado y trasladado a la Alcaidía Nº 44 del complejo penitenciario de Batán.
La investigación fue coordinada por la UFI Nº 10, especializada en delitos contra la integridad física de las personas, con la acusación a cargo del fiscal Marcos Bendersky. Según los fundamentos judiciales, se cumplieron los protocolos necesarios para garantizar la responsabilidad penal del individuo en los hechos denunciados.
Como parte de la resolución, el tribunal ordenó la remisión de los datos genéticos del sentenciado al Registro Nacional de Datos Genéticos, en cumplimiento con la Ley 27.759. Este sistema permite almacenar perfiles de ADN de agresores sexuales para facilitar la identificación de responsables en investigaciones actuales o futuras mediante el cruce de muestras biológicas.






