El Colectivo por la Memoria de Necochea manifestó su rechazo a la ordenanza aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante con e lpolémico apoyo del presidente del PJ local Marcelo Rivero, para regular la actividad de cuidacoches y trapitos, mediante la difusión de un documento titulado “¿La casta son los trapitos?” que contó con el respaldo de diversas organizaciones sindicales, sociales y de derechos humanos.

Las integrantes de la entidad, Silvana Calio y María Zubiri, señalaron que la iniciativa no atiende la problemática social de fondo. “Finalmente la casta eran los trapitos”, ironizó Calio, quien advirtió que la norma “priva, estigmatiza, vulnera y pone en situación de inferioridad permanente ante la policía” a quienes realizan tareas informales para subsistir.

Desde el espacio cuestionaron que no se haya convocado a los sectores que intervienen ante situaciones de vulnerabilidad ni a la Mesa Social del cuerpo legislativo. Al respecto, Calio remarcó: “Cuando uno trabaja sobre un colectivo, sobre alguien que está haciendo una tarea, debería ser el primero que se convoca para saber qué problemas tiene, por qué está en esa situación y quién más hay detrás”.

Por su parte, Zubiri diferenció las situaciones delictivas, como extorsiones, amenazas o daños materiales, al recordar que deben abordarse mediante el Código Penal en la justicia ordinaria. Asimismo, refutó los planteos que señalan a los trabajadores como personas ajenas al distrito y explicó que muchos residen desde hace una década en la ciudad bajo condiciones habitacionales precarias.

La presentación fue respaldada por organizaciones gremiales y sociales, entre ellas ATE, SUTEBA, UDOCBA, Hijos Necochea, el Movimiento de Trabajadores Excluidos y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, además de colegios profesionales.