El fenómeno que afecta a buena parte de la provincia de Buenos Aires golpea con fuerza a Necochea y Quequén, donde desde la madrugada de este sábado se registran intensas ráfagas, lluvias persistentes, anegamientos, caída de árboles, daños materiales y una marcada crecida del mar y del Río Quequén.

Uno de los efectos más visibles del temporal se observó en la zona costera, donde el mar avanzó con fuerza sobre las playas y generó postales impactantes en sectores como las letras de Necochea, el mirador de Sahara y distintos puntos del frente marítimo. La amplitud de las playas necochenses evitó que el agua llegara hasta la avenida 2, aunque la crecida fue considerable y en algunos sectores alcanzó refugios de guardavidas.

En paralelo, el Río Quequén también mostró un importante aumento de caudal y fuerte movimiento durante toda la jornada. Si bien en algunos sectores no se observaron desbordes generalizados sobre la ribera, el camino de la Ribera debió ser interrumpido por acumulación de agua, en el marco de un escenario que mantiene en alerta a los equipos de emergencia.

El temporal comenzó a sentirse con mayor intensidad durante la noche del viernes y se extendió durante la madrugada y la mañana del sábado. Las ráfagas superaron los 80 kilómetros por hora, provocando la caída de ramas y árboles de gran porte en distintos sectores, entre ellos avenida Pinolandia y la zona de calles 556 y 513. También se registraron voladuras de chapas, carteles dañados y hasta la caída de silos en inmediaciones de avenida 542 y 521.

Uno de los puntos más complicados fue la zona de la Terminal, donde se acumuló una importante cantidad de agua sobre calles y avenidas, generando dificultades para la circulación. A esto se sumaron cortes en rutas de la región, entre ellos la Ruta Nacional 228, donde el tránsito fue interrumpido por presencia de agua sobre la calzada.

Ante la situación, el municipio desplegó un amplio operativo durante toda la noche y la mañana. Personal de distintas áreas recorrió barrios, asistió a vecinos y trabajó en el retiro de árboles y pinos caídos. Defensa Civil tuvo una intervención permanente en distintos puntos afectados, mientras que las autoridades convocaron a una nueva reunión del Comité de Crisis para evaluar la evolución del fenómeno y definir los pasos a seguir.

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente el alerta amarillo por lluvias y viento para la región. Durante la mañana se esperaban precipitaciones fuertes, con probabilidad de entre el 40 y el 70%, vientos del sudoeste de hasta 59 kilómetros por hora y ráfagas que podían alcanzar los 78 kilómetros por hora. Para la tarde y la noche, el pronóstico anticipaba que las condiciones continuarían ventosas, aunque con una paulatina disminución hacia el final del día.

El impacto del temporal también tuvo repercusión nacional, con móviles televisivos transmitiendo desde Necochea para mostrar la intensidad del viento, la crecida del mar y las complicaciones generadas por el fenómeno.

Mientras tanto, las autoridades recomiendan evitar acercarse a sectores costeros, escolleras, zonas anegadas y caminos comprometidos. También pidieron circular solo en caso de necesidad y mantenerse informados por canales oficiales, ya que las condiciones adversas podrían persistir durante buena parte de la jornada.