Un grupo empresario con interés en el proyecto de Terminal Quequén anunció que desiste de avanzar con su iniciativa por considerar que no existen condiciones para una licitación transparente y competitiva.
La comunicación fue realizada a través de su representante en Argentina, Enrique Pérez Decontardi, quien señaló que una compañía canadiense de operación ferroviaria había identificado una oportunidad estratégica para reactivar ramales ferroviarios vinculados a Puerto Quequén, aprovechando incentivos del régimen RIGI para incorporar equipamiento ferroviario.
Sin embargo, el grupo afirmó que las sucesivas prórrogas otorgadas a la actual concesionaria y la falta de avance de un proceso licitatorio claro tornaron inviable la participación.
Según el planteo, también habrían desistido operadores vinculados a los puertos de Rotterdam y Ródano-Marsella-Fos, junto con financiamiento de banca suiza.
El comunicado sostiene que desde 2022 el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén viene anunciando una licitación que nunca se concretó, generando un desgaste que habría provocado el retiro de los grupos interesados.
Además, el sector cuestionó que un eventual nuevo pliego pueda ser elaborado bajo influencia de actores con información privilegiada, lo que —según advierten— afectaría la credibilidad del proceso.
También anticiparon que apelarán a vías diplomáticas de Países Bajos, Francia, Canadá y Suiza, además de evaluar acciones judiciales contra los eventuales responsables.
En el texto se menciona además la posibilidad de intervención del puerto por parte del Estado nacional o provincial si se considera afectado el interés público, citando como antecedentes la Ley Nacional Nº 24.093 y la Ley Provincial Nº 11.414.
El planteo vuelve a poner bajo tensión el futuro de Terminal Quequén, una concesión estratégica para la operatoria cerealera y logística del distrito, marcada desde hace años por prórrogas, demoras licitatorias y fuertes cuestionamientos institucionales.





