El segundo llamado a licitación pública para adjudicar la concesión del servicio de colectivos en Necochea y Quequén volvió a quedar desierto este martes. Al cumplirse el plazo establecido para la adquisición de los pliegos, ninguna empresa manifestó interés formal en presentar una propuesta para operar el sistema de transporte urbano.

Esta situación plantea un escenario de incertidumbre administrativa, dado que el servicio actual funciona bajo una prórroga aprobada por el Concejo Deliberante que tiene como fecha límite el próximo 2 de octubre. Ante la falta de oferentes, el Departamento Ejecutivo y el cuerpo legislativo local deberán definir en el corto plazo cómo garantizar la prestación para los usuarios.

Entre las alternativas que se analizan, cobra fuerza la posibilidad de otorgar una nueva extensión del contrato vigente, lo que requeriría un nuevo tratamiento parlamentario. Sin embargo, también se evalúa la redacción de un tercer pliego licitatorio con condiciones modificadas. La intención sería flexibilizar o adaptar ciertas exigencias técnicas y económicas para que la propuesta resulte más atractiva para el sector privado.

El estado del transporte fue eje de debate en reuniones recientes donde participaron funcionarios municipales, concejales, representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y asociaciones de usuarios. En dichos encuentros se consensuó la necesidad de avanzar hacia un esquema que contemple las particularidades del distrito y asegure la sustentabilidad financiera del sistema.

Para la próxima semana se prevé el reinicio de las actividades de la Comisión de Seguimiento del Transporte. En ese ámbito se espera avanzar con definiciones concretas antes del vencimiento del plazo legal, buscando evitar una interrupción en la movilidad de los ciudadanos de Necochea y Quequén.