El ex presidente Mauricio Macri ha formalizado una estrategia política desde el Congreso de la Nación con el objetivo de influir directamente en la hoja de ruta del actual mandatario, Javier Milei. A través de los bloques legislativos que responden a su liderazgo, el referente del PRO busca asegurar que las reformas estructurales mantengan una dirección alineada con sus propuestas programáticas.

La agenda presentada incluye puntos críticos sobre transparencia institucional, privatizaciones y la reforma del Estado. De acuerdo con fuentes legislativas, el propósito de este movimiento es evitar desvíos en el rumbo económico y garantizar el cumplimiento de acuerdos previos entre ambas fuerzas políticas. “Es necesario dar previsibilidad a los inversores y asegurar que los cambios sean sostenibles en el tiempo”, señalaron voceros vinculados al espacio de Macri.

El condicionamiento propuesto no solo abarca lo económico, sino que también pone el foco en la gobernabilidad y en la composición de los organismos de control. En este contexto, el rol del PRO en ambas cámaras se vuelve determinante para la aprobación de las leyes que el Poder Ejecutivo considera fundamentales para su administración.

Por su parte, desde el entorno de Javier Milei se sigue de cerca la actividad en el Parlamento, evaluando el impacto que estas exigencias podrían tener sobre el equilibrio de poder dentro de la coalición informal que sostiene al gobierno. La negociación de las próximas semanas definirá el nivel de autonomía que conservará la Casa Rosada frente a las presiones del macrismo.