La empresa marplatense Mauro Sergio, reconocida por su trayectoria en la fabricación y comercialización de tejidos de punto, ha iniciado formalmente un proceso de concurso preventivo de acreedores. Esta medida judicial busca establecer un acuerdo con los proveedores y entidades financieras ante la imposibilidad de afrontar sus compromisos actuales.
La decisión de la compañía surge en un contexto de caída sostenida del consumo interno y el incremento de los costos operativos, factores que han debilitado la estructura financiera de la firma en los últimos meses. Según informaron fuentes cercanas al sector, la intención de la administración es “garantizar la continuidad de las fuentes laborales y la operatividad de sus plantas industriales”.
El proceso permitirá a la marca emblemática de Mar del Plata reestructurar sus pasivos bajo supervisión judicial. Desde el entorno fabril señalaron que el principal objetivo es “alcanzar un plan de pagos sustentable en el tiempo que no comprometa la producción”.
La situación de Mauro Sergio refleja la realidad de diversas industrias del rubro textil que enfrentan dificultades por la apertura de importaciones y la reducción del poder adquisitivo. Pese a la apertura de este expediente, los locales de venta al público continúan funcionando mientras se aguarda el desarrollo de las etapas judiciales correspondientes.






