El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad un fuerte endurecimiento de las sanciones contra escapes modificados y dispositivos que provocan explosiones y ruidos molestos. Las multas podrán alcanzar los $11 millones y los vehículos podrán ser secuestrados incluso cuando estén estacionados. El interrogante es si una sanción más alta resolverá un problema que también depende del control en las calles.

El Concejo Deliberante de Necochea modificó por unanimidad la ordenanza destinada a combatir los escapes modificados y los denominados “tiracortes”, una problemática que genera reiterados reclamos de vecinos por los fuertes ruidos, especialmente durante la noche.

La iniciativa establece multas de entre 2.500 y 5.000 unidades fijas, equivalentes actualmente a valores que pueden ubicarse entre $5 millones y $11 millones, según la gravedad de la infracción.

También incorpora una herramienta importante para los controles: los inspectores podrán secuestrar vehículos en infracción aunque estén estacionados en la vía pública, evitando la necesidad de iniciar persecuciones que puedan generar mayores riesgos.

Las sanciones serán más severas cuando las infracciones se produzcan entre las 22 y las 8.

Multas millonarias, pero el problema sigue siendo el control

Durante el debate apareció precisamente uno de los interrogantes centrales de la nueva normativa: hasta qué punto aumentar las multas puede terminar con una conducta que requiere presencia y controles efectivos para ser detectada.

El concejal Rodrigo Tabárez señaló que durante 2026 fueron retenidas más de 90 motocicletas. En 2025 habían sido 150 y durante 2024 unas 170. Además, se avanzó con la compactación de aproximadamente 400 caños de escape irregulares.

Desde Fuerza Patria-Movimiento Derecho al Futuro acompañaron la modificación, aunque advirtieron que una multa puede superar ampliamente el valor del propio vehículo, generando además el riesgo de acumular rodados abandonados en los depósitos municipales.

El PRO y la ACT también acompañaron la norma y pusieron el acento en la necesidad de realizar controles efectivos.

Con la nueva ordenanza, el Municipio dispone ahora de sanciones considerablemente más altas y mayores facultades para retirar vehículos. El resultado dependerá de si ese endurecimiento se traduce también en capacidad real para detectar y detener a quienes continúan utilizando escapes modificados y “tiracortes” en las calles de Necochea y Quequén.