La situación del sistema sanitario en Necochea enfrenta un escenario de complejidad creciente debido a la combinación de salarios insuficientes y un incremento sostenido en la cantidad de pacientes. La nueva secretaria general del gremio de profesionales, Liliana Figueroa, junto al secretario gremial, Flavio Ibargüen, expusieron la realidad de una organización heterogénea que nuclea a médicos, obstetras, trabajadores sociales, psicólogos y enfermeros.

Uno de los ejes centrales del reclamo es la depreciación de los ingresos en el sector. Ibargüen señaló que, si bien la problemática salarial es de larga data, la gravedad actual dificulta la retención de personal capacitado. “Cuidar a una persona y atender a un paciente está muy mal pago”, afirmó el dirigente, quien además advirtió que la falta de incentivos económicos aleja a los profesionales del sistema público, afectando áreas críticas de la atención primaria y hospitalaria.

La precarización se manifiesta también en el fenómeno del multiempleo. Según describieron los representantes, la mayoría de los trabajadores debe sostener múltiples puestos para cubrir sus necesidades básicas. “Prácticamente todos tenemos multiempleo”, detalló Ibargüen, remarcando que esta situación profundiza el agotamiento y la desmotivación. Por su parte, Figueroa enfatizó el impacto humano de esta dinámica: “Llega un momento en el que uno se encuentra con puertas cerradas y se agota. Aparece el cansancio y hasta la desmotivación”.

El sistema público de Necochea se ha transformado en un “cuello de botella” ante el traspaso de pacientes que anteriormente utilizaban el sector privado. El encarecimiento de las prepagas y la pérdida de empleo han volcado a sectores medios hacia los centros de salud y hospitales municipales. “Hoy sigue viniendo esa población, pero también llegan sectores medios que ya no pueden pagar una prepaga o un bono diferencial”, explicaron.

Finalmente, la nueva conducción gremial subrayó que su gestión buscará establecer canales de mediación con el Estado municipal. Figueroa resumió que el objetivo principal será el “diálogo” para intentar resolver no solo las condiciones laborales, sino también las problemáticas sociales que los profesionales deben contener diariamente en sus consultorios.