El intendente Arturo Rojas anticipó que en las próximas semanas comenzarán trabajos de mejora sobre la Ruta Nacional 228, una de las vías estratégicas para la conectividad de Necochea y la región. Al mismo tiempo, cuestionó con dureza al gobierno de Javier Milei por la paralización de la obra pública y por la falta de acompañamiento económico a los municipios.

Durante una extensa entrevista radial, el jefe comunal sostuvo que el estado de las rutas nacionales es uno de los principales motivos de preocupación para el distrito, tanto por su impacto en la seguridad vial como por su importancia para la producción, el turismo y la actividad portuaria.

“El estado de las rutas es una preocupación permanente. Hemos hecho muchísimos reclamos y ahora hay una expectativa concreta de que se puedan realizar intervenciones necesarias”, señaló Rojas.

El intendente explicó que desde el municipio se realizaron gestiones ante Vialidad Nacional para obtener respuestas sobre distintos sectores deteriorados de la Ruta 228, una traza clave para el ingreso y egreso de mercaderías, la circulación de vecinos y la conexión con otras localidades de la región.

Según indicó, finalmente se logró avanzar en una serie de intervenciones que comenzarían en las próximas semanas, aunque remarcó que se trata de una situación que requiere una política sostenida de mantenimiento e inversión.

“La situación de las rutas es crítica”, afirmó, al advertir que los problemas acumulados no pueden resolverse únicamente desde los gobiernos locales.

En ese sentido, Rojas volvió a apuntar contra la decisión del gobierno nacional de frenar gran parte de la obra pública. Para el jefe comunal, esa política genera un efecto directo sobre los municipios, que deben responder ante demandas que exceden sus competencias y capacidades presupuestarias.

“Hoy los municipios estamos absorbiendo responsabilidades que antes eran de Nación. Nos dejaron solos en muchas cuestiones y eso termina repercutiendo en los vecinos”, expresó.

El intendente sostuvo que el retiro del Estado nacional se siente en distintas áreas, desde infraestructura hasta programas de asistencia. Afirmó que, cuando se eliminan partidas, se paralizan obras o se suspenden programas, la demanda social no desaparece, sino que termina golpeando en la puerta del municipio.

“Cuando se eliminan programas o se frenan obras, la gente igual necesita respuestas y termina recurriendo al municipio”, advirtió.

En esa línea, consideró que muchas ciudades del interior atraviesan una situación similar. Con menos recursos y mayores exigencias, los municipios deben sostener servicios básicos, atender emergencias, acompañar a sectores vulnerables y, al mismo tiempo, intentar mantener una agenda de obras.

“No se puede pretender que los municipios solucionen todo con recursos propios. Hay obras estructurales que necesitan del acompañamiento del Estado nacional”, remarcó.

Rojas también vinculó el deterioro de la infraestructura vial con el desarrollo económico local. Señaló que rutas en mal estado afectan a transportistas, productores, trabajadores, turistas y vecinos que deben trasladarse por razones laborales, familiares o de salud.

“La gente tiene razón cuando reclama por el estado de las rutas. Son fundamentales para la conectividad, para la producción y para el turismo”, sostuvo.

El jefe comunal reconoció que el municipio mantiene diálogo con distintos organismos provinciales y nacionales, pero insistió en que muchas obras de carácter nacional continúan sin definiciones claras. En ese punto, pidió que se reactive la inversión en infraestructura y que se atiendan los reclamos de los distritos del interior.

“Necesitamos que se reactive la inversión en infraestructura porque hay temas que no pueden seguir esperando”, subrayó.

En otro tramo de la entrevista, Rojas se refirió al impacto económico del ajuste nacional sobre las cuentas municipales. Indicó que existe una caída importante de recursos, al mismo tiempo que aumentan las demandas vinculadas a salud, asistencia social, servicios urbanos y mantenimiento.

“Hay una caída de recursos muy importante y al mismo tiempo aumentan las demandas sociales”, explicó.

Pese a ese escenario, aseguró que la administración municipal busca sostener el funcionamiento diario de la ciudad, priorizando servicios esenciales y obras consideradas urgentes.

“Estamos administrando con mucha responsabilidad, priorizando lo urgente y tratando de sostener el funcionamiento de la ciudad”, indicó.

El intendente también planteó que uno de los mayores desafíos de gestión es atender la emergencia cotidiana sin abandonar la planificación de mediano y largo plazo.

“El desafío es enorme porque hay que sostener el día a día y al mismo tiempo proyectar una ciudad mejor”, manifestó.

Sobre el final, Rojas sostuvo que continuará realizando gestiones ante los distintos niveles del Estado para lograr avances en obras y proyectos prioritarios para Necochea.

“Vamos a seguir golpeando puertas y defendiendo los intereses de nuestra comunidad”, concluyó.