La causa por el choque fatal ocurrido el 1° de mayo en Lobería, donde murió Lucía Ermiaga, sumó nuevas medidas en las últimas horas. La Fiscalía ordenó allanamientos en los domicilios de Gonzalo Frascuelli —imputado por el hecho— y de otro conductor que circulaba en la zona al momento del siniestro.
Durante los procedimientos, la Policía secuestró los teléfonos celulares de ambos jóvenes, con el objetivo de analizar comunicaciones y profundizar la reconstrucción de lo ocurrido.
En el caso del segundo involucrado, de apellido Saffarano, desde la Fiscalía aclararon que no pesa ninguna imputación en su contra y que su participación, hasta el momento, se limita a una declaración testimonial voluntaria.
También se evaluó la situación de un tercer conductor, identificado como Álvarez, quien circulaba delante de los otros vehículos. Según su testimonio —que coincide con registros fílmicos—, manejaba a velocidad permitida y no tenía vínculo con los demás implicados. Por ahora, no se dispusieron medidas en su contra.
Mientras tanto, continúa pendiente la decisión del juez de Garantías, Nicolás Lamberti, sobre el pedido de excarcelación presentado por la defensa de Frascuelli. La causa sigue en etapa investigativa.





