Gonzalo Frascuelli permanece alojado en la DDI de Necochea, acusado de haber causado la muerte de Lucía Ermiaga, una reconocida psicóloga de Lobería. El siniestro ocurrió en la intersección de 25 de Mayo y 1° de Mayo, cuando el Volkswagen Bora que manejaba impactó contra el Fiat Uno en el que circulaba la víctima.
Según la reconstrucción judicial, el joven conducía un Volkswagen Bora que impactó contra el Fiat Uno en el que circulaba la víctima. Ermiaga regresaba de celebrar el cumpleaños de su hijo mayor junto a sus mellizos de 12 años. Murió en el acto, mientras que uno de los menores sufrió una fractura de clavícula tras el fuerte choque que dejó el vehículo volcado.
La investigación quedó a cargo del fiscal José Luis Cipolletti, titular de la UFI N°1 de Necochea, quien imputó a Frascuelli por “homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas por la conducción a alta velocidad”. El test de alcoholemia arrojó resultado negativo, aunque también se ordenaron estudios toxicológicos complementarios.
Sin embargo, lo que más inquieta a los investigadores y a la comunidad es que no se trata de un hecho aislado. Apenas 16 meses atrás, el mismo joven había protagonizado otro episodio fatal. El 23 de diciembre de 2024, al volante de un Toyota Corolla, volcó en la Ruta Provincial 227. En ese hecho murió su acompañante, Mateo Lauga, también de 19 años. La causa había sido cerrada recientemente al considerarse un accidente.
El padre de la primera víctima, Fernando Lauga, aseguró que había advertido sobre la conducta del joven. “Les dije que estaba corriendo picadas, que iba a pasar algo otra vez, pero nadie hizo nada”, sostuvo.
Otro punto crítico es cómo Frascuelli seguía habilitado para conducir. Tras el primer siniestro, en Lobería le habían negado la renovación de la licencia. No obstante, el joven fijó un domicilio en la localidad de San Cayetano, donde logró tramitar un nuevo carnet, presuntamente ocultando sus antecedentes.
Mientras la defensa solicita su excarcelación, vecinos de Lobería comenzaron a movilizarse bajo la consigna “Justicia por Mateo y Lucía”, en reclamo de respuestas ante un caso que expone fallas en los controles y vuelve a abrir el debate sobre la responsabilidad al volante.





