La Fiscalía General de Necochea registra un flujo constante de denuncias por delitos informáticos, una problemática que se extiende en toda la provincia de Buenos Aires. Ante este escenario, el abogado Leonardo Tripiana, integrante del Gabinete de Investigación Digital de la Fiscalía N° 30, enfatizó que la prevención constituye la herramienta más eficaz para evitar perjuicios económicos.

“Es algo que se puede tranquilamente evitar”, sostuvo el especialista. Debido a la magnitud del fenómeno, el equipo de investigación ha optado por implementar charlas informativas en centros de jubilados y escuelas, dado que, según explicó, “asombra la cantidad de denuncias nuevas que tenemos”.

Una de las maniobras detectadas es la clonación de tarjetas. Según Tripiana, los datos suelen ser capturados cuando los usuarios pierden de vista el plástico durante pagos en comercios. “Puede ser un mozo, un playero de una estación de servicio o el de un comercio, que en un descuido le sacaron la foto, los datos de adelante y la clave de seguridad de atrás”, advirtió. La recomendación técnica es no entregar la tarjeta y exigir el acercamiento del posnet.

En cuanto a las transacciones por redes sociales, se sugirió extrema cautela con perfiles de Instagram que exigen transferencias directas a CBU omitiendo plataformas de pago seguras. El especialista recomendó verificar comentarios y seguidores antes de concretar una compra: “uno por ahí por querer ahorrarse 50.000 pesos, perdiste 300.000”.

Respecto a los adultos mayores, se detectaron falsos anuncios en Facebook que simulan descuentos en servicios como Camuzzi, PAMI o Cablevisión. Estos avisos derivan en contactos por WhatsApp, donde los delincuentes intentan instalar aplicaciones de control remoto o clonar la cuenta.

Sobre la seguridad en mensajería, el abogado fue tajante respecto a la verificación en dos pasos: “WhatsApp, Instagram y Facebook tienen que tener la verificación en dos pasos”. Este PIN de seis dígitos impide que la cuenta sea instalada en otros dispositivos mediante códigos entregados por error por la víctima.

Actualmente, el abordaje judicial se centra en el rastreo del flujo de fondos. “El trabajo apunta a rastrear el dinero y bloquearlo antes de que se disperse”, explicó Tripiana. La operatividad incluye el congelamiento de fondos y pedidos de embargo a los juzgados de garantías antes de que el dinero termine en las denominadas “cuentas mula”.

Las autoridades recordaron que los damnificados deben presentarse en la Fiscalía N° 30, en calle 77 entre 8 y 10, con comprobantes de transferencia y detalles de las cuentas involucradas. El factor tiempo es crítico, ya que los delincuentes suelen operar en días no hábiles para aprovechar la falta de actividad bancaria inmediata.