Se registra un marcado incremento en la afluencia de pacientes a los centros de salud estatales de la provincia de Buenos Aires. Según los últimos relevamientos, la demanda en los hospitales públicos aumentó un 23%, situación que las autoridades atribuyen principalmente a la pérdida de cobertura de obras sociales y la imposibilidad de afrontar los costos de la medicina prepaga.
Este fenómeno genera una presión adicional sobre el sistema público, que debe absorber a miles de nuevos usuarios en un contexto de recursos limitados. Fuentes del sector informaron que la mayoría de las consultas adicionales se concentran en servicios de guardia y pediatría.
Profesionales de la salud han manifestado su preocupación ante la saturación de diversos establecimientos. “Estamos recibiendo una cantidad de pacientes sin precedentes que antes se atendían en el sector privado y que hoy ya no pueden pagar las cuotas o los copagos”, señalaron representantes gremiales del área sanitaria.
Ante este escenario, se evalúan estrategias de contingencia para evitar el colapso de las prestaciones básicas. La suba en la demanda se da en gran parte del territorio bonaerense, afectando tanto a hospitales de alta complejidad como a centros de atención primaria en las diferentes regiones sanitarias de la provincia.






