La Justicia Federal investiga la muerte de Matías Oscar Vilchez, un marinero de 37 años que falleció el pasado 25 de abril a bordo del buque Don Nicola, mientras la embarcación pescaba merluza a unas 27 millas náuticas de la costa de Mar del Plata.

Según la investigación, Vilchez comenzó a sufrir fuertes dolores en el pecho el día anterior y pidió asistencia al capitán Diego Sebastián Bosich. Tras una consulta radial con el médico de Prefectura Alejandro Sergio Nardelli, se habría indicado tratamiento inicial y el regreso inmediato a puerto.

Con el paso de las horas, el estado del marinero se agravó. Presentó vómitos con sangre, diarrea con restos hemáticos, dolor intenso y síntomas neurológicos. Durante ese tiempo, logró comunicarse con su esposa mediante mensajes y audios, en los que manifestó que se sentía muy mal. Incluso llegó a escribir: “Me estoy muriendo. Que manden helicóptero”.

La familia sostiene que no se adoptaron medidas eficaces para asistirlo ni evacuarlo, y que el marinero pasó gran parte de la noche solo, sin atención suficiente. Finalmente, murió alrededor de las 6 de la mañana en su camarote.

El abogado de la familia, Leandro Laserna, afirmó que Vilchez atravesó unas 17 horas de agonía y abandono, y sostuvo que, si el barco hubiera regresado inmediatamente a puerto, existía una posibilidad concreta de asistencia y supervivencia.

La causa está a cargo del fiscal federal Carlos Martínez y fue iniciada por el presunto delito de abandono de persona seguido de muerte. Los posibles imputados notificados son el capitán Bosich y el médico Nardelli.

La autopsia concluyó que la muerte se produjo por un paro cardíaco provocado por un aneurisma en la arteria pulmonar. Ahora, la Justicia busca determinar si hubo responsabilidades en la demora de la asistencia y en las decisiones tomadas a bordo.