El Gobierno nacional oficializó una nueva suba en las tarifas del servicio de gas a partir del 1º de mayo. El ajuste impactará en todo el país y también en la provincia de Buenos Aires, en un contexto atravesado por restricciones en el suministro de GNC en estaciones de servicio del conurbano.

La actualización fue formalizada a través de una serie de resoluciones del ENARGAS publicadas en el Boletín Oficial, donde se definieron los nuevos cuadros tarifarios para mayo. Según se desprende de esas normas, el incremento responde a varios componentes: el traslado del precio del gas a los usuarios, cambios en el sistema de transporte, la recuperación de diferencias acumuladas y la aplicación de la Revisión Tarifaria Quinquenal.

En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado esta semana que “resulta razonable y prudente continuar para el mes de mayo con la actualización de los precios y tarifas del sector energético”.

La medida se conoció en simultáneo con un escenario de tensión en el abastecimiento de GNC, luego de que distribuidoras como Naturgy BAN y Metrogas interrumpieran el suministro a estaciones con contratos interrumpibles por el aumento de la demanda.

En el Área Metropolitana de Buenos Aires, la suba rondará el 4% respecto de los valores vigentes en abril. En el caso de Naturgy BAN, para un usuario residencial R1, el cargo fijo pasará de $3132,36 a $3257,10, mientras que el cargo variable subirá de $260,86 a $266,74.

En el área de Metrogas, que abastece al sur del conurbano bonaerense, el cargo fijo para un usuario R1 aumentará de $4416,67 a $4591,88, mientras que el componente por consumo pasará de $272,29 a $281,33.

Para el resto de la provincia de Buenos Aires, abastecido por Camuzzi Gas Pampeana, el incremento será todavía mayor. En la categoría R1, el cargo fijo subirá de $3889,24 a $4057,95, mientras que el cargo variable aumentará de $245,55 a $270,22, lo que representa una suba del 10% en ese componente.

De esta manera, el nuevo ajuste volverá a sentirse en los hogares bonaerenses desde mayo, en medio de un escenario de presión sobre los servicios públicos y mayores costos energéticos.