El concejal Guillermo Sánchez analizó el escenario abierto tras el fracaso de la licitación del transporte urbano y sostuvo que las decisiones políticas tomadas en el Concejo Deliberante terminaron fortaleciendo la posición negociadora de la actual prestataria. La compañía se va a presentar el Concejo Deliberante y decir: ” a ver, ruéguenme que sigan”, advirtió

El concejal Guillermo Sánchez planteó una mirada crítica sobre la situación del transporte público de Necochea y Quequén y advirtió que, tras no aparecer interesados en hacerse cargo del servicio, la empresa local quedó en una posición mucho más favorable para negociar su continuidad.

El edil vinculó el escenario actual con las discusiones que se produjeron en el Concejo Deliberante alrededor del valor del boleto y cuestionó a quienes, según su visión, toman decisiones pensando más en el costo electoral que en garantizar el funcionamiento del sistema.

“Hasta que no dejemos de pensar en el voto para tomar una decisión, vamos a seguir tomando decisiones equivocadas”, afirmó Sánchez.

Su planteo aparece después del fracaso de los llamados para encontrar un nuevo concesionario y cuando se acerca el vencimiento de la prórroga de la actual prestación. En esas condiciones, la continuidad del servicio vuelve a depender en buena medida de la Compañía de Transportes Necochea.

Sánchez recordó las discusiones por los últimos aumentos tarifarios y apuntó contra quienes rechazaron determinadas actualizaciones.

“Ahora los que votaron en contra de 200 pesos más, ¿qué le van a decir a la gente? Primero a las 100 familias que se quedan sin trabajo y después a los que andan todos los días en el micro, que no van a tener micro”, planteó.

Para el concejal, la falta de alternativas modifica sustancialmente la relación entre el Municipio y la actual prestataria. La empresa que hasta ahora debía competir por conservar el servicio aparece como una de las pocas opciones disponibles para evitar que Necochea y Quequén se queden sin transporte urbano.

El escenario obliga ahora al Concejo Deliberante y al Departamento Ejecutivo a encontrar una solución que permita sostener los recorridos y, al mismo tiempo, preservar los puestos laborales.

Sánchez insistió en que esa discusión deberá afrontarse aun cuando las decisiones necesarias puedan resultar políticamente impopulares.

“Tenemos que tomar decisiones, nos gusten o no nos gusten, y no pensando en si nos van a votar”, concluyó.