Una treintena de personas del PJ de Quequén llevó adelante una movilización para exponer el crítico estado ambiental que atraviesa la localidad, focalizando sus reclamos en el sistema de disposición de residuos cloacales y el desgaste natural de la línea de costa.
La principal demanda se centró en la necesidad urgente de reparar el caño emisario submarino y proyectar la construcción de una planta de tratamiento de efluentes. Los manifestantes señalaron que es fundamental garantizar que los residuos reciban un proceso de depuración adecuado antes de ser vertidos al mar, con el fin de evitar riesgos para la salud pública y preservar el ecosistema local.
Respecto a la erosión costera, se advirtió que el avance del mar ha reducido significativamente la extensión de las playas. Según el relevamiento de los vecinos, actualmente solo quedan entre 300 y 400 metros de arena aptos para el esparcimiento, mientras que el resto del litoral se encuentra cubierto de piedras, lo que impide el uso recreativo y el baño.
Desde la organización manifestaron que “Quequén está creciendo a nivel turístico y urbano, con nuevas inversiones en la zona costera. Pero ese crecimiento no es sostenible si perdemos nuestra playa y seguimos descargando residuos sin tratar”.
Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades de Necochea, así como a organismos provinciales y nacionales, para implementar soluciones técnicas estructurales que detengan el deterioro del frente marítimo y aseguren la viabilidad turística de la ciudad a largo plazo.






