El fiscal José Luis Cipolletti confirmó durante una entrevista radial realizada por Gustavo Nicolás en Ecos Radio que la principal hipótesis sobre el crimen ocurrido durante la madrugada del domingo apunta a un posible conflicto de índole pasional. La víctima recibió tres disparos y la investigación se concentra sobre uno de los dos sospechosos. Las cámaras de seguridad fueron claves para reconstruir los movimientos previos y posteriores al ataque.
La investigación por el crimen de un hombre de 33 años en Lobería comenzó a concentrarse sobre un posible móvil de carácter pasional, aunque la Fiscalía mantiene cautela mientras espera los resultados de la autopsia y otras pericias.
El fiscal José Luis Cipolletti confirmó que la víctima presentaba tres disparos de arma de fuego. Uno de los proyectiles atravesó el cuerpo y fue encontrado posteriormente en inmediaciones de la vivienda. El arma utilizada todavía no fue localizada.
Una pieza fundamental de la investigación fueron las cámaras de seguridad. Según explicó el fiscal, las imágenes permitieron detectar a un hombre que llegó hasta el lugar, permaneció allí durante un período breve y posteriormente se retiró en bicicleta. Inmediatamente después aparece la víctima saliendo herida de la vivienda.
El seguimiento de las cámaras permitió reconstruir el recorrido del sospechoso hacia otro sector de Lobería. Durante las diligencias también fue encontrada una cartuchera destinada a guardar un arma de fuego.
La investigación inicialmente puso bajo análisis a dos sospechosos, pero Cipolletti señaló que las actuaciones comenzaron a orientarse especialmente hacia uno de ellos. La Fiscalía evalúa imputarlo formalmente y recibirle declaración en los términos del artículo 308 del Código Procesal Penal.
La hipótesis pasional
Consultado directamente sobre el posible motivo del crimen, Cipolletti confirmó: “La primera hipótesis es que sería un problema pasional” y explicó que esa línea se analiza desde las primeras horas de la investigación.
Ante la consulta sobre si existiría una mujer vinculada con el conflicto, el fiscal evitó hablar de una persona “en disputa”, aunque reconoció que “habría un problema de esa índole”.
También señaló que se tomó declaración a quien sería la expareja de uno de los sospechosos. Según ese testimonio, ambos estaban separados desde hacía un tiempo, aunque continuaban compartiendo la vivienda sin mantener vida conyugal.
La causa permanece abierta y todavía faltan elementos decisivos. La autopsia permitirá precisar las lesiones y aportar información sobre los proyectiles, mientras que también se esperan los resultados de los estudios realizados sobre los sospechosos.
“La investigación no es de las que se aclaran por sí solas, pero trabajando vamos despejando las incógnitas poco a poco”, resumió Cipolletti.






