El municipio realizó intervenciones de emergencia para permitir el escurrimiento del agua acumulada y evitar que ingresara a viviendas. La medida generó cuestionamientos de sectores ambientalistas.
Las intensas lluvias de los últimos días obligaron al municipio a realizar tareas de emergencia en distintos sectores del Parque Miguel Lillo, con el objetivo de facilitar el drenaje del agua y reducir el riesgo de inundaciones en viviendas cercanas.
El funcionario del EMSUR, Juan de la Calle, explicó que las intervenciones se llevaron adelante en medio de una situación crítica, con calles anegadas y agua ingresando a algunas casas.
“No podemos quedarnos cruzados de brazos viendo cómo el agua entra a las viviendas”, sostuvo.
Las tareas generaron cuestionamientos de grupos ambientalistas por el impacto sobre sectores del parque. Desde el municipio, en tanto, remarcaron que se trató de una medida de emergencia y que los trabajos se realizaron procurando minimizar los daños.
El episodio volvió a poner en discusión el equilibrio entre la preservación ambiental del Parque Miguel Lillo y la necesidad de responder con rapidez ante fenómenos climáticos extremos.






