Las unidades de Transportes Necochea volverían a las calles durante la madrugada de este jueves luego de que finalizara el plazo establecido por los trabajadores para la medida de fuerza iniciada el martes. Sin embargo, la reanudación del servicio no implica una resolución del conflicto de fondo, ya que los choferes aún no han percibido la totalidad de sus haberes liquidados.

La asamblea realizada este miércoles cerró sin avances significativos ante la falta de una propuesta económica superadora por parte de la prestadora. Desde el sector gremial, representado por la UTA Mar del Plata y delegados locales, manifestaron que la situación es insostenible debido a que los pagos se vienen realizando de forma parcial y fuera de los términos legales desde hace meses. “Esta situación así no va más”, señalaron fuentes vinculadas al reclamo.

Por su parte, Erika Giancarelli, vocera de Transportes Necochea, reconoció los atrasos pero advirtió sobre la delicada situación financiera de la firma. Según la empresa, la falta de funcionamiento impide la recaudación necesaria para completar los pagos pendientes. “Si no podemos prestar el servicio, no podemos recaudar. Y si no tenemos ingresos, se vuelve imposible cumplir con las obligaciones”, explicó la representante.

La prestataria también alertó que la sucesión de paros podría derivar en un escenario de quiebra, aunque aclararon que no se ha realizado ninguna presentación formal al respecto. Este panorama genera preocupación no solo por la conectividad urbana en Necochea y Quequén, sino por el futuro de las fuentes laborales, incluyendo a los 16 trabajadores incorporados tras el cese de la empresa Nueva Pompeya.

El conflicto se enmarca en un proceso de transición, mientras el municipio organiza un segundo llamado a licitación para el 21 de agosto, tras quedar desierta la primera convocatoria. En paralelo, el sistema SUBE todavía no ha actualizado la tarifa a 1.900 pesos, por lo que los usuarios continúan abonando 1.631 pesos. Ante la falta de garantías sobre el cobro de la deuda salarial, la operatividad del servicio en los próximos días permanece sujeta a la evolución de las negociaciones.