La investigación por el crimen de Delia Mercedes Romero de Sánchez, de 86 años, registró avances significativos tras la indagatoria del principal sospechoso. Jorge “Garda” Sánchez, de 56 años, recibió el alta médica en el Hospital Emilio Ferreyra y fue puesto a disposición del fiscal Walter Pierrestegui durante las últimas horas del sábado.

Asistido por el defensor oficial Agustín Domina, el acusado participó de la audiencia bajo el artículo 308 del Código Procesal Penal. No obstante, Sánchez optó por su derecho constitucional de no prestar declaración ante las autoridades judiciales que llevan adelante la causa.

Luego de la diligencia, se dispuso el traslado urgente del imputado hacia los calabozos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI). Esta medida fue tomada tras un incidente en la comisaría local, donde otros detenidos agredieron al sospechoso arrojándole agua como represalia por el tenor del delito cometido. Ante el riesgo para su integridad física, la fiscalía libró el oficio para asegurar su resguardo en una dependencia distinta.

La estrategia procesal se centra ahora en las facultades mentales de Sánchez. Según informó el fiscal, el hombre será sometido a pericias por parte de la Asesoría Pericial, con la intervención de neurólogos y psiquiatras. El objetivo es determinar si, al momento del ataque, el acusado comprendía la criminalidad de sus actos o si fue afectado por un cuadro de alienación mental.

Actualmente, el caso se encuentra caratulado como “homicidio agravado por el vínculo”. La Justicia aguarda los resultados definitivos de la autopsia realizada a la víctima en Quequén, así como los informes toxicológicos pertinentes para profundizar en la reconstrucción técnica del suceso ocurrido en el barrio Atepam.