La profundización de la crisis económica y su impacto directo en las arcas municipales volverá a sentar en la misma mesa a intendentes de los signos políticos más diversos. Aunque el temario oficial en Lobos propone al medio ambiente como eje convocante, los participantes reconocen que la urgencia financiera monopolizará los pasillos del foro, un espacio que ya integra a 84 jefes comunales de extracción peronista, radical, del PRO y vecinalista.
La nueva cita del Foro Regional de Intendentes por el Crecimiento y el Desarrollo (FRICDe) quedó fijada para el próximo jueves 30 de julio. Con el intendente local, Jorge Etcheverry, en el rol de anfitrión, el encuentro buscará consolidar un ámbito de trabajo que, en apenas meses, adquirió un fuerte volumen político. La clave de este crecimiento radica en priorizar los problemas de gestión cotidianos de las ciudades pequeñas y medianas por encima de las lógicas partidarias.
“El foro nació para fortalecer la democracia local a través del diálogo y el intercambio de experiencias entre municipios pequeños y medianos de la provincia”, señaló Javier Gastón, intendente de Chascomús y uno de los fundadores del espacio.
Se trata del tercer plenario de la organización. La primera experiencia se gestó en la tierra del expresidente Raúl Alfonsín, continuó luego en Ayacucho —donde se amplió la representación territorial— y desembarca ahora en Lobos alcanzando a más de ochenta municipios. El objetivo de fondo que persiguen sus impulsores es sostener una red de consulta permanente entre ciudades intermedias del interior bonaerense para compartir políticas públicas exitosas y edificar posturas conjuntas frente a la compleja coyuntura que enfrentan.
En ese tablero, la realidad fiscal de las intendencias será el núcleo de las deliberaciones. Los mandatarios llegan a Lobos con el sabor amargo de haber presionado, sin éxito, por reformas en la Ley de Endeudamiento provincial. La meta trunca era lograr que el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM) pasara a ser de libre disponibilidad para afrontar gastos corrientes.
La demanda colectiva brotó como respuesta directa a la marcada caída de la recaudación local, la reducción de los giros por coparticipación y el aumento constante de los costos operativos que sufren los gobiernos locales.
“Se buscó instalar la situación de agobio financiero de los municipios y la urgencia que tenemos de contar con fondos de libre disponibilidad, más allá que, por ejemplo en nuestro distrito, quizá eso no nos resuelve los problemas porque es un fondo pequeño para todo lo que tenemos”, agregó.
En esa misma línea, se analizó que el panorama requiere medidas de fondo: “mientras no haya un cambio de política económica, va a ser muy difícil que los municipios nos podamos sostener en el tiempo”.
Más allá del apremio económico, la agenda técnica de la jornada prevé un panel dedicado a la sustentabilidad ambiental. La actividad contará con la intervención de especialistas del Consejo Federal de Inversiones (CFI), quienes presentarán herramientas financieras y metodologías de gestión para el desarrollo de políticas ecológicas en los distritos.
En paralelo, los propios organizadores admiten que las tensiones de la coyuntura electoral y el debate de partidos también matizarán las conversaciones.
Con las preocupaciones sobre la mesa, la jornada en Lobos se perfila como un termómetro clave de la resistencia municipal en el interior. Más allá de las diferencias ideológicas y de los lógicos ruidos ante la proximidad de un año electoral, los jefes comunales intentarán consolidar una estrategia en bloque para hacer valer su peso territorial y buscar un respiro que garantice la sustentabilidad de sus gestiones en los meses más duros del año.






