El gobernador bonaerense recibió a empresarios nucleados en CEPREB, que rechazan los cambios al régimen de biocombustibles y advierten que podrían concentrar el mercado en las grandes aceiteras del polo agroexportador de Santa Fe.
El gobernador Axel Kicillof se reunió con representantes de las pymes productoras de biodiésel de la provincia de Buenos Aires y expresó su rechazo a la reforma del régimen establecido por la Ley 27.640, actualmente en discusión en el Congreso.
La posición plantea una clara diferencia con los intereses expresados por el sector de las grandes agroexportadoras. Desde la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB) sostienen que la iniciativa presentada como una desregulación terminaría favoreciendo la concentración de la producción.
“El proyecto no es de desregulación sino que es de concentración”, afirmó Federico Martelli, director ejecutivo de la entidad.
Uno de los puntos centrales de la controversia es la eventual derogación de la Ley 27.640, que mantiene hasta 2030 un esquema de protección y distribución de cupos entre empresas productoras. Las pymes sostienen que eliminar ese mecanismo reduciría progresivamente su participación y beneficiaría a las grandes aceiteras instaladas en el complejo agroexportador santafesino.
En territorio bonaerense funcionan diez plantas de biocombustibles, distribuidas entre Ramallo, Pilar, Junín, Daireaux, Bahía Blanca y Saladillo.
Kicillof se comprometió a defender el entramado productivo provincial y los puestos de trabajo vinculados con esas industrias. Desde el oficialismo nacional, en cambio, sostienen que la reforma busca dinamizar el mercado y generar condiciones para nuevas inversiones.






