La provincia de Buenos Aires contará por primera vez con una legislación específica para prevenir accidentes provocados por arcos deportivos, juegos infantiles y otras estructuras recreativas. El Senado bonaerense aprobó de manera definitiva la denominada Ley Joaquín, que establece medidas obligatorias de instalación, mantenimiento y control en espacios públicos y privados donde existan este tipo de elementos.
La iniciativa fue impulsada por el diputado Facundo Tignanelli y surgió tras la muerte de Joaquín Stefano Gatto, el niño de 12 años que falleció en enero de este año cuando un arco de fútbol sin fijación cayó sobre él durante un campamento en Neuquén.
Qué establece la nueva ley
La norma obliga a adoptar medidas de seguridad para arcos de fútbol, hockey, handball y rugby, aros de básquet móviles, postes de vóley, juegos de plazas y cualquier otra estructura deportiva o recreativa instalada en escuelas, jardines, clubes, colonias de vacaciones, campamentos, sociedades de fomento, polideportivos y espacios públicos.
Entre las principales exigencias se encuentran:
- Anclar al piso todos los arcos deportivos de más de 20 kilos mediante sistemas permanentes o removibles.
- Incorporar contrapesos en los aros móviles de básquet.
- Mantener los arcos desmontables correctamente almacenados o apoyados en posición horizontal cuando no se utilicen.
- Colocar protecciones acolchonadas en columnas, postes, paredes y otras superficies de riesgo.
- Implementar cualquier otra medida de seguridad recomendada por profesionales especializados.
Controles obligatorios y certificación
La ley también incorpora un sistema de inspecciones periódicas. Profesionales matriculados deberán verificar el estado del equipamiento y emitir un certificado de aptitud que deberá exhibirse en un lugar visible de cada establecimiento.
Además, las compañías de seguros exigirán el cumplimiento de estas condiciones para otorgar cobertura, mientras que los municipios serán la autoridad de aplicación, con facultades para realizar controles, desarrollar campañas de prevención y aplicar sanciones económicas a quienes incumplan la normativa.
Las instituciones tendrán un plazo de un año desde la reglamentación para adecuar sus instalaciones, con posibilidad de una única prórroga por otro año.
Una tragedia que impulsó el cambio
El caso de Joaquín Stefano Gatto no fue un hecho aislado. En los fundamentos del proyecto se recuerdan numerosos accidentes fatales registrados en distintas provincias desde 2007, todos con una característica común: arcos deportivos sin anclaje que se desplomaron sobre niños y adolescentes mientras jugaban.
La ley busca evitar que este tipo de tragedias vuelva a repetirse mediante controles preventivos y obligaciones claras para quienes administran espacios deportivos y recreativos.
Un estándar que ya existe en otros países
La iniciativa toma como referencia normas vigentes en Francia y estándares de la Unión Europea, donde existen requisitos técnicos específicos para la instalación y mantenimiento de porterías deportivas.
Con la sanción de la Ley Joaquín, la provincia de Buenos Aires incorpora un marco legal de prevención que hasta ahora no existía y establece obligaciones concretas para hacer más seguros los espacios donde diariamente realizan actividades miles de niños, niñas y adolescentes.






