El actual senador provincial analiza retomar el control del municipio ante las diferencias con Agustín Neme, el crecimiento de la inseguridad y el deterioro de la gestión. En su entorno admiten ahora una posibilidad que durante meses había sido desmentida.

Guillermo Montenegro analiza seriamente regresar a la Intendencia de General Pueyrredon, actualmente a cargo de manera interina de Agustín Neme. La posibilidad, negada durante los últimos meses, comenzó a ser reconocida en privado por dirigentes cercanos al actual senador provincial.

La eventual vuelta se produce en un escenario atravesado por dos factores: las crecientes diferencias políticas dentro del oficialismo marplatense y una crisis de seguridad que en los últimos días derivó en una fuerte reacción social.

Las diferencias con Neme

Desde que Neme quedó al frente del municipio comenzaron a surgir tensiones por el rumbo político de la administración. Mientras Montenegro volvió a acercarse al PRO después de frustrarse su desembarco en el Gobierno nacional, el intendente interino profundizó su relación con sectores de La Libertad Avanza e incorporó dirigentes libertarios a espacios relevantes de la gestión.

Ese movimiento también comenzó a alimentar las versiones sobre una eventual candidatura propia de Neme para 2027.

Sin embargo, en el entorno de Montenegro aseguran que el dirigente elegido para garantizar la continuidad de su proyecto político no sería el actual jefe comunal interino, sino Fernando Muro, presidente del bloque de concejales del PRO.

También existen diferencias alrededor de los vínculos políticos y empresariales que comenzó a construir Neme, entre ellos su acercamiento al empresario Florencio Aldrey Iglesias.

La inseguridad aceleró los tiempos

El factor que podría precipitar una decisión de Montenegro es la situación de la seguridad en Mar del Plata.

En pocos días, la ciudad quedó conmocionada por tres crímenes: el asesinato del chofer de Uber Alberto Rodríguez durante el robo de su vehículo; el homicidio del comerciante Ricardo Ruiz durante un asalto; y el femicidio de Mailén Antonich, asesinada luego de ser convocada mediante una falsa propuesta laboral.

La sucesión de hechos provocó una movilización de vecinos que llegó hasta el Palacio Municipal para reclamar respuestas frente a la inseguridad.

La situación también llevó al exintendente Gustavo Pulti a reclamar una acción coordinada entre el municipio y el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.

“Mar del Plata necesita decisiones serias, no un circo mediático. La seguridad se construye con gestión y resultados”, expresó Pulti.

El Senado, otro factor para el regreso

La escasa actividad de la Legislatura bonaerense también aparece entre los argumentos de quienes impulsan el regreso de Montenegro al Ejecutivo municipal.

“El Senado no funciona y no puede dejar que se prenda fuego la ciudad”, sintetizan dirigentes cercanos al exintendente.

La decisión todavía no está tomada, pero el escenario cambió. Lo que meses atrás circulaba apenas como una versión política comenzó a transformarse en una posibilidad concreta ante el deterioro de la relación con Neme, la situación de la gestión municipal y, especialmente, el creciente reclamo ciudadano por la inseguridad.