La investigación por el crimen de Alejandra Fiorito continúa con nuevas medidas de prueba, mientras Patricia Astesano, principal acusada en la causa, permanece detenida bajo la modalidad de arresto domiciliario.

El fiscal Carlos Larrarte explicó que ya se realizaron pericias balísticas sobre el arma secuestrada durante un allanamiento y estudios sobre un cabello encontrado dentro del Volkswagen Suran de la víctima.

En este último caso, el análisis determinó coincidencias de especie, forma y color, aunque no pudo obtenerse material genético suficiente para realizar una comparación de ADN con Astesano.

“La Fiscalía cuenta con varios elementos de convicción que, unidos, hacen presumir a criterio de esta parte la participación de la señora Astesano”, sostuvo Larrarte.

Entre las medidas pendientes se encuentra una pericia destinada a reconstruir la secuencia y mecánica del hecho, considerada relevante para avanzar en la conformación de la acusación ante un eventual juicio oral.

Respecto del arresto domiciliario, el fiscal explicó que fue concedido luego de una evaluación médica oficial. Astesano padece diabetes crónica e hipertensión y requiere controles y tratamiento frecuentes.

La imputada continúa así privada de su libertad mientras avanza la investigación y se completan las pruebas solicitadas tanto por la Fiscalía como por la defensa.