La propuesta adjudicataria para la concesión del sector de fogones de Pinolandia, en el Parque Miguel Lillo, avanza con una premisa central: recuperar uno de los espacios más tradicionales de Necochea respetando su identidad y su entorno natural.
El proyecto contempla la construcción de nuevos pabellones gastronómicos, espacios de recreación y áreas de uso público con el objetivo de revitalizar un sector que desde hace años muestra signos de deterioro y escasa utilización.
Luciano Cambareri, uno de los impulsores de la iniciativa, explicó que la recuperación del predio surge a partir de una realidad evidente para quienes recorren el parque. “Lo primero es el impacto visual de ese lugar. Uno ni siquiera pasa por ahí porque está todo destruido”, afirmó.
La propuesta prevé en una primera etapa la construcción de un café y un restaurante. Este último debió ser relocalizado dentro del predio luego de distintos estudios técnicos realizados para minimizar el impacto sobre la forestación existente.
“Le dimos mil vueltas para no tener que tocar ningún árbol y la verdad es que no nos da el espacio para que quede cómoda la cocina”, señaló Cambareri.
Una intervención pensada desde la identidad de Pinolandia
La arquitecta Denise Fernández Johansson explicó que el diseño surgió a partir de un análisis del valor histórico y afectivo que Pinolandia tiene para generaciones de necochenses.
“Lo primero fue analizar qué es Pinolandia para Necochea y la identidad que tiene para el necochense”, expresó.
Según indicó, el objetivo fue desarrollar una propuesta arquitectónica que se integre al paisaje natural y refuerce las características que históricamente identificaron al sector.
“La idea es que la arquitectura no compita con el paisaje, sino que lo potencie y lo ponga en valor”, sostuvo.
Infraestructura y espacios para toda la comunidad
Para reducir el impacto ambiental, las construcciones se proyectaron sobre pilotes, una técnica que permite preservar el suelo y proteger las raíces de los árboles existentes.
Además de los espacios gastronómicos, el proyecto incorpora mejoras en infraestructura y servicios, entre ellas nueva iluminación, cámaras de seguridad, áreas de descanso, juegos infantiles, estaciones de hidratación, bicicleteros y una plaza saludable vinculada al circuito deportivo del parque.
“Queremos darle un nuevo punto de encuentro a Necochea y que ese espacio, que hoy está perdido, pueda ser utilizado por todo tipo de gente”, remarcó Cambareri.
Los responsables de la iniciativa señalaron que la ejecución se realizará por etapas y dependerá de los tiempos administrativos y de la aprobación definitiva de la concesión. La intención inicial es avanzar con la construcción de dos pabellones que permitan comenzar la recuperación integral de uno de los sectores más emblemáticos del Parque Miguel Lillo.






