La delegada del Ministerio de Trabajo bonaerense en Necochea, Natalia Steffen, trazó un duro diagnóstico sobre la situación laboral en la región y aseguró que el empleo formal atraviesa “el peor año” desde que está al frente del organismo.
La funcionaria señaló que el comercio es uno de los sectores más golpeados por la caída del consumo y el aumento de costos fijos, como alquileres, tarifas, impuestos y tasas.
“Los comerciantes ya no pueden sostener alquileres, tarifas de luz y gas, impuestos y tasas”, afirmó.
Según explicó, lo que antes aparecía como cierres aislados hoy se convirtió en una situación constante, especialmente durante los últimos seis meses. También advirtió por el fuerte deterioro de la gastronomía, afectada por el peso de las tarifas.
Steffen remarcó además el impacto humano de la crisis laboral. Dijo que diariamente llegan al organismo trabajadores despedidos, muchos de ellos atravesados por la angustia y con pocas posibilidades de reinsertarse en un empleo registrado.
“Vemos madres y padres de familia que llegan quebrados. Algunos lloran porque saben que quedarse sin empleo en una ciudad como Necochea significa enfrentar enormes dificultades para volver a insertarse laboralmente”, expresó.
La delegada también se refirió al conflicto del transporte público y vinculó parte de la crisis del sector con la eliminación de subsidios nacionales, pese al esfuerzo de la Provincia por sostener aportes.
Además, alertó sobre la situación de un molino harinero de San Cayetano, donde unos 30 trabajadores podrían perder sus puestos.
De cara al segundo semestre, fue poco optimista y sostuvo que no hay señales nacionales de recuperación del consumo ni medidas de protección para comercios, pymes y producción local.
“Tenemos que hacernos cargo de lo que pasó y construir una alternativa que vuelva a generar esperanza”, concluyó.






