El concejal de Avanza Necochea aparece como candidato a intendente de un sector del PRO referenciado en Cristian Ritondo y con Eugenia Vallota como referente local. Mientras todos hablan de unidad, el escenario opositor sigue sumando nombres propios con aspiraciones para 2027.

La carrera por la Intendencia de Necochea continúa sumando protagonistas. Ahora es Bartolomé Zubillaga, actual concejal de Avanza Necochea y empresario del distrito, quien aparece entre los dirigentes con aspiraciones de competir por el Ejecutivo municipal.

Zubillaga es mencionado como candidato de un sector del PRO referenciado provincialmente en Cristian Ritondo, presidente del partido en Buenos Aires, y con la concejal Eugenia Vallota como una de sus figuras locales.

Su nombre se suma al de Alejandro Issin, otro dirigente que ya aparece dentro de la carrera, mientras diferentes sectores del PRO intentan definir cómo llegarán al proceso electoral de 2027.

Todos hablan de unidad, pero cada sector mueve sus fichas

La palabra “unidad” se repite entre los dirigentes opositores, aunque por el momento las distintas líneas continúan consolidando sus propios espacios.

Dentro del PRO necochense conviven referentes con diferentes alineamientos nacionales y provinciales. Entre las principales figuras aparecen Vallota, Leonardo Ruggiero, Martín Migueles e Issin, además de otros dirigentes que podrían participar de la discusión.

El interrogante principal pasa por saber cómo será finalmente la relación entre el PRO y La Libertad Avanza y bajo qué mecanismo se resolverán las candidaturas locales si ambos espacios terminan confluyendo.

La Libertad Avanza cuenta actualmente con representación propia en el Concejo y también comienza a mostrar aspirantes a la Intendencia. Esta semana, Juan Cerezuela reconoció públicamente que le gustaría estar entre los posibles candidatos del espacio.

El PRO, mientras tanto, empieza a mostrar sus propias cartas.

Dos nombres ya aparecen en carrera

Por ahora, Zubillaga e Issin aparecen mencionados como dos de los dirigentes con aspiraciones dentro de este sector político, aunque el escenario permanece abierto.

La incógnita será determinar si el PRO logra primero ordenar una candidatura propia y, posteriormente, si esa definición deberá negociarse con La Libertad Avanza dentro de un eventual acuerdo electoral.

Mientras tanto, la paradoja comienza a quedar expuesta: cuanto más se habla de unidad, más nombres aparecen dispuestos a competir.