La situación social en los sectores periféricos de Necochea y Quequén presenta un escenario de alta complejidad operativa para las organizaciones comunitarias. Patricia Aranda, técnica en Economía Social y secretaria general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (Utep) local, detalló las estrategias implementadas para sostener la asistencia en un contexto de recursos limitados.
Desde la Capilla San Pablo, ubicada en el barrio Los Álamos, se coordinan las denominadas Unidades Barriales. En este espacio, que funciona en la calle 88 al 1500, se preparan actualmente entre 100 y 110 viandas cada miércoles y viernes. “La situación social es compleja, ya que desde el año 2023, el gobierno nacional dejó de enviar mercadería seca y la Provincia de Buenos Aires se hizo cargo de proveernos diversos productos”, explicó Aranda.
Para optimizar la logística, se ha concretado una articulación con un hipermercado de Mar del Plata situado sobre la ruta provincial 88. La Municipalidad de Necochea intervendrá en el traslado de la mercadería hacia los centros de distribución. Asimismo, la Mesa Social, integrada por concejales y la Secretaría de Desarrollo Social, facilita el acceso a productos frescos como carnes y pollos desde el año 2019.
El alcance de la red solidaria se extiende a Quequén a través de los centros Manitos del Barrio Estación Quequén y Ovillitos de Lana, además de un punto adicional en el barrio Los Malvones. Aranda precisó que en las sedes de Quequén la capacidad operativa está al límite: “No podemos recibir más personas por cuestiones operativas, no es que haya falta de voluntad, realmente no podemos más”.
El enfoque de trabajo no se limita a la alimentación, sino que busca fomentar la integración mediante talleres, deportes y recreación. En este sentido, se anunció la apertura de una unidad de primera infancia en el barrio Los Álamos para brindar meriendas y actividades los días miércoles y sábados. “Pretendemos que las personas disfruten de talleres y disciplinas deportivas, pero hay que continuar con la entrega de comida porque las familias precisan de ese aporte”, concluyó la referente, quien trabaja en conjunto con el sacerdote Gonzalo Domench en el sector sur de la ciudad.






