La situación social en Necochea presenta indicadores preocupantes según el relevamiento diario de las instituciones religiosas locales. El padre Pablo Bosisio, responsable de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, señaló cambios evidentes en la demanda de ayuda durante el último año, destacando un incremento en la vulnerabilidad de distintos sectores de la comunidad.

De acuerdo a los registros de Cáritas Santa María, actualmente se brinda acompañamiento mensual a 180 familias mediante la entrega de bolsones de alimentos. Bosisio detalló que “recibir un bolsón con ocho o nueve productos te da una mano. No te salva del hambre, no te saca de la pobreza, lamentablemente, pero te da una mano”. Esta asistencia se complementa con recursos del Ministerio de Capital Humano de la Nación y donaciones particulares.

Un dato alarmante es la duplicación de la asistencia a personas en situación de calle. El servicio de desayuno de los viernes en Santa María del Carmen pasó de recibir a 20 personas el año pasado a cerca de 40 en la actualidad. “Este año tenemos el doble de gente que está en situación de calle o que duerme en algún lugar, en alguna obra abandonada o en algún descampado”, explicó el sacerdote, subrayando que el espacio también ofrece higiene y contención emocional.

El perfil de los solicitantes de ayuda se ha diversificado. Bosisio observó que ya no se trata solo de personas desempleadas, sino de “mucha gente que está trabajando, gracias a Dios, pero por ahí no alcanza el sueldo a cubrir esas necesidades básicas de alimento”. A esto se suma una baja en las donaciones y colectas debido a la merma en la circulación de dinero y la dificultad económica de los contribuyentes habituales.

Frente a este escenario, la institución busca trascender la asistencia directa mediante talleres y microcréditos para emprendedores. No obstante, Bosisio enfatizó que la problemática también es vincular, advirtiendo sobre la soledad en adolescentes y la falta de diálogo. “Una sociedad del ‘sálvese quien pueda’ es la selva, y el más grande le gana al más chico”, concluyó el referente, apelando a la solidaridad comunitaria.