La relación entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el sector que lidera el senador Mario Ishii atraviesa un momento de fricción tras el debate por proyectos de emergencia alimentaria y sanitaria en la Cámara Alta. El conflicto sumó un nuevo capítulo de declaraciones cruzadas que involucró directamente al ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, y al secretario de Gobierno de José C. Paz, Pablo Mansilla.
El detonante fue la negativa del Ejecutivo provincial a tratar las leyes de emergencia propuestas por Ishii. Al ser consultado sobre las críticas del senador, Bianco utilizó una expresión popular para desestimar el planteo: “Si el poncho no aparece, difícil que el chancho chifle”. El ministro sostuvo que las soluciones a la crisis no dependen de una ley, sino de los fondos que el gobierno de Javier Milei recortó a la administración provincial.
La respuesta desde el municipio de José C. Paz no se hizo esperar. Pablo Mansilla replicó con dureza a través de sus redes sociales cuestionando la voluntad política de la gestión del gobernador Axel Kicillof. “Lo que no aparece es la materia gris de los garcas; no está en el ADN ayudar en la crisis cuando el pueblo está sufriendo”, disparó el funcionario municipal.
En declaraciones posteriores, Mansilla profundizó su postura al afirmar que el mandatario provincial limitó deliberadamente el tratamiento de las iniciativas de Ishii. “Lamentablemente dio la orden de no tratar las leyes porque no hay medicamentos ni descartables en los hospitales, y la gente está pasando por un problema de hambre muy grande”, señaló.
Durante la última sesión parlamentaria, el propio Mario Ishii había advertido que la provincia atraviesa una situación social desesperante que requiere medidas impostergables. “No puede haber hambre en la provincia de Buenos Aires; la gente no tiene para comer y no podemos mirar para otro lado”, sentenció el legislador, remarcando que sus propuestas buscan dar herramientas al Estado y no generar una confrontación política interna.






