La crisis económica y la consecuente contracción del mercado automotor comenzaron a manifestarse de manera directa en el empleo del sector. Diversas agencias y concesionarios oficiales iniciaron procesos de reducción de personal debido a una marcada disminución en la comercialización de unidades nuevas y usadas, sumado a un contexto de rentabilidad decreciente.
Según informaron representantes del comercio automotor, la combinación de incrementos en los costos de mantenimiento, las tarifas de servicios públicos y la presión impositiva, frente a una demanda debilitada por la pérdida del poder adquisitivo, tornó insostenible la estructura operativa actual de varias firmas.
Empresarios de la industria señalaron que la situación afecta tanto a grandes cadenas como a firmas medianas. “Intentamos sostener las fuentes de trabajo mediante adelantos de vacaciones y reducción de jornadas, pero la prolongación de la baja en los patentamientos hace inevitable la reestructuración de los equipos de venta y administración”, explicaron desde una de las firmas afectadas.
El panorama impacta directamente en la estabilidad laboral de mecánicos, administrativos y asesores comerciales. Desde las entidades sectoriales, como la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina, se sigue con preocupación la evolución de los índices de empleo, a la espera de medidas fiscales o líneas de financiamiento que permitan reactivar la demanda y estabilizar los puestos de trabajo.






