Los últimos datos oficiales confirmaron una nueva retracción del consumo masivo durante marzo de 2026. Las ventas reales en supermercados bajaron 5,1% interanual, mientras que en autoservicios mayoristas la caída fue aún mayor: 7,2%.

La tendencia negativa también se mantuvo en el acumulado del primer trimestre. En supermercados, la baja fue del 3,1%, mientras que en mayoristas alcanzó el 2,6%.

El ticket promedio en supermercados llegó a $35.817, con una suba nominal del 25,8%, pero ese aumento quedó por debajo de la inflación del período. En los mayoristas, el ticket promedio fue de $43.954.

El informe también muestra impacto en el empleo: los supermercados registraron una caída del 2,3% en puestos de trabajo, mientras que en autoservicios mayoristas la baja fue del 7,4%.

Entre los rubros con mayores aumentos nominales aparecieron carnes, panadería y almacén, impulsados principalmente por la suba de precios. En cambio, electrónicos y artículos para el hogar volvió a mostrar un fuerte retroceso.

Otro dato relevante es el uso creciente del crédito: las tarjetas concentraron el 44,9% de la facturación total en supermercados, muy por encima del efectivo, que representó apenas el 16,6%.

Aunque las ventas medidas en pesos muestran subas nominales, al descontar la inflación el volumen real de productos vendidos continúa en retroceso, reflejando la pérdida de poder adquisitivo y el freno del consumo en el arranque del año.