La empresa Textilana, una de las firmas más emblemáticas del sector en la región, enfrenta una profunda crisis productiva y laboral que se traduce en una reducción sostenida de su plantilla de trabajadores. Según reportes vinculados a la situación interna de la fábrica, la cantidad de operarios ha descendido de manera pronunciada en los últimos años.
“Llegamos a ser más de 800 empleados y hoy somos 200”, señalaron voces allegadas a la realidad de la planta, evidenciando la magnitud de la reestructuración que afecta a la industria textil. El escenario actual está marcado por la incertidumbre de quienes aún permanecen en sus puestos de trabajo ante la falta de estabilidad y las propuestas de la patronal.
En este contexto, se ha denunciado que la empresa ofrece planes de retiros voluntarios bajo condiciones económicas calificadas como insuficientes por los afectados. De acuerdo con los testimonios, la firma “ofrece monedas y en cuotas para quienes buscan retiros voluntarios”, lo que ha generado malestar y resistencia entre el personal de mayor antigüedad.
Este proceso de descapitalización humana en Textilana se enmarca en un contexto económico nacional desfavorable para la industria manufacturera, con caídas en el consumo y aumentos en los costos operativos. La situación en la fábrica de Mar del Plata continúa bajo seguimiento gremial ante el temor de nuevos recortes o un cese total de actividades que afecte a las familias que aún dependen de la firma.






