La situación del transporte público de pasajeros en Necochea atraviesa una etapa de definiciones tras la intervención de la delegación regional del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Según confirmó la delegada Natalia Steffen, el conflicto afecta directamente a 90 familias que dependen de las concesionarias del servicio local.
Durante la última audiencia, se alcanzó un acuerdo para levantar la retención de tareas que se había iniciado el lunes. El entendimiento establece un compromiso de pago por parte de las empresas, específicamente respecto a una deuda del 16% de los salarios de mayo y montos retroactivos de acuerdos paritarios de febrero. “Se logró una conciliación y un compromiso de pago. Los trabajadores decidieron levantar la medida para darle una oportunidad al cumplimiento del acuerdo”, detalló la funcionaria.
La crisis económica impacta con mayor fuerza en la firma Nueva Pompeya, que cuenta con una planta de entre 14 y 17 empleados. Por su parte, la Compañía de Transportes Necochea, que emplea a unos 75 trabajadores entre choferes, administrativos y personal de mantenimiento, manifestó una posible solución para evitar despidos masivos.
Steffen indicó que se analiza la posibilidad de que la Compañía de Transportes Necochea absorba al personal de la otra prestataria en caso de concretarse una reorganización del esquema de transporte en la ciudad. Sin embargo, la delegada aclaró que “la prioridad será preservar cada uno de los puestos de trabajo y los derechos adquiridos por los empleados”, garantizando el respeto por la antigüedad y las categorías vigentes.
Por el momento, la prestación del servicio se mantendrá bajo monitoreo hasta la próxima semana, cuando se verifique el efectivo cumplimiento de los pagos adeudados. La autoridad laboral subrayó la disposición de los conductores para normalizar la circulación en favor de los usuarios del distrito.






