Los docentes bonaerenses realizan este martes una medida de fuerza en reclamo de una recomposición salarial, luego de que el Gobierno provincial mantuviera reuniones paritarias durante junio sin presentar una nueva oferta.
El paro fue convocado por cuatro de los cinco gremios que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense, en un contexto de creciente malestar por la pérdida de poder adquisitivo y la falta de avances en la negociación.
La presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses, Liliana Olivera, sostuvo que el reclamo apunta a recuperar ingresos y no sólo a igualar la evolución de los precios.
“Empatarle a la inflación es perder, porque hemos tenido una inflación del 2,1%, pero el índice de alimentos fue del 2,5% y el de servicios del 2,6%”, señaló.
La dirigente recordó además el impacto que tuvo sobre los salarios la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente, una medida del Gobierno nacional que representaba alrededor del 10% de los ingresos de los trabajadores de la educación.
Además del reclamo salarial, Olivera expresó preocupación por los hechos de violencia en las escuelas. Aseguró que en las últimas dos semanas se registraron varios casos graves en distintos distritos bonaerenses.
“Entran los padres, golpean a los docentes, los alumnos también. El docente no está cuidado para nada. Ningún trabajador es golpeado en su ámbito de trabajo”, afirmó.
La titular de la FEB sostuvo que la violencia escolar “es un flagelo que requiere un abordaje multisectorial y urgente”, y cuestionó que los acuerdos de prevención firmados por la Provincia no estén dando resultados.
Mientras tanto, los gremios esperan una nueva convocatoria formal del Gobierno bonaerense para retomar la discusión paritaria y avanzar en una propuesta salarial concreta.




