La comunidad educativa de la Escuela Agraria de Ramón Santamarina mantiene la atención sobre el estado de los caminos rurales en el partido de Necochea. Luego de las intensas precipitaciones que dificultaron el traslado de estudiantes y personal, las autoridades monitorean la evolución del suelo para garantizar la continuidad pedagógica.

La directora del establecimiento, Sandra Berruti, explicó que si bien el acceso volvió a ser transitable para las unidades de transporte, el escenario es complejo. “La situación sigue siendo muy delicada debido a la humedad acumulada y al estado del suelo”, indicó la directiva, quien remarcó la fragilidad de los trazados ante el peso de los rodados de gran porte.

Actualmente, el servicio de traslado cuenta con tres unidades operativas y se prevé la incorporación de un cuarto micro en los próximos días. Sin embargo, el principal inconveniente radica en el peso de los colectivos sobre los caminos ablandados por el agua, lo que genera riesgos de encajaduras o nuevos deterioros en la calzada.

La problemática fue expuesta ante el Concejo Deliberante de Necochea con el objetivo de gestionar soluciones a largo plazo. Desde la institución educativa señalaron que dependen de las condiciones climáticas para que se puedan ejecutar trabajos de mantenimiento efectivos que aseguren la vinculación de la escuela con la región de manera permanente.