Tras las declaraciones de Alberto Esnaola, quien lo calificó como una persona oscura, el presidente de la Unión Cívica Radical de Necochea, Daniel Molina, optó por un mensaje de tono conciliador para evitar el aumento de la tensión interna.
Molina señaló que, pese a los cuestionamientos recibidos por su trayectoria, su prioridad es conservar la unidad. “Tengo muchos años en la función pública y en los cargos públicos. Nadie se acostumbra a estas cosas, pero nunca cierro los puentes, porque siempre pienso que puede haber un acercamiento más tarde”, afirmó el dirigente.
Molina abordó la salida del sector que responde a Esnaola de la conducción partidaria. Según explicó, existieron diálogos previos para lograr una representación equitativa, pero responsabilizó al otro sector por la ruptura del acuerdo al no participar de la asunción de autoridades. “El problema es de ellos, pero las puertas siguen abiertas”, sostuvo respecto a la integración de las fuerzas locales.
En el marco del posicionamiento político actual, el referente radical consideró que la UCR debe consolidarse como una alternativa de centro frente al contexto nacional. “El radicalismo tiene por delante la definición de ser un partido de centro, alejado tanto del gobierno nacional como del antiguo gobierno kirchnerista”, analizó, haciendo hincapié en la necesidad de autonomía política.
Finalmente, Molina destacó que la agenda del partido debe centrarse en los problemas cotidianos de la comunidad, como los salarios y el empleo. “Las expresiones políticas se deben a la comunidad. Lo electoral es una circunstancia periódica, pero la realidad de los vecinos es todos los días”, concluyó el titular del comité local.





