El exintendente Daniel Molina asumió como nuevo presidente del Comité Emiliano Abásolo de la Unión Cívica Radical de Necochea y planteó el objetivo de reconstruir el rol partidario desde una posición crítica, pero responsable.

“Queremos ser una oposición constructiva, no destructiva”, afirmó durante el acto realizado en la sede radical de calle 57, ante afiliados, exdirigentes y referentes históricos del partido.

La nueva conducción asumió con el desafío de revitalizar la vida interna de la UCR, fortalecer el vínculo con la comunidad y recuperar protagonismo en el escenario político local.

Del encuentro participaron, entre otros, el exlegislador provincial Pedro Azcoiti y el intendente de Lobería, Pablo Barrena, además de militantes y afiliados que acompañaron la renovación de autoridades.

Tras la firma del acta de asunción, también hablaron el nuevo presidente de la Juventud Radical, Lautaro Moller; el propio Barrena; y Azcoiti, quienes coincidieron en la necesidad de poner nuevamente al radicalismo en movimiento.

Barrena destacó la trayectoria de Molina al frente del municipio y expresó: “Fuiste un gran intendente y vas a ser un buen presidente para poner en pie al radicalismo”.

Por su parte, Azcoiti llamó a una reflexión profunda sobre el presente del partido. “El radicalismo está en una disyuntiva: o emprendemos un cambio radical o nos transformamos en un cálido recuerdo”, señaló.

La frase marcó el tono de una noche atravesada por el llamado a recuperar identidad, organización y presencia política en una etapa de fuertes desafíos para la UCR, tanto a nivel local como nacional.

En ese marco, el ex legislador Pedro Azcoiti brindó un discurso donde analizó la coyuntura política actual a través de la perspectiva histórica de su partido. El dirigente apeló a las raíces de la Unión Cívica Radical para caracterizar al gobierno de Javier Milei dentro de la histórica dicotomía institucional.

Azcoiti sostuvo que, bajo su mirada, el actual oficialismo representa “el régimen”, haciendo referencia a la estructura de poder contra la cual se fundó la UCR en 1891. En aquel entonces, el partido surgió como una fuerza opositora al orden conservador bajo la premisa de “la causa o el régimen”, consigna que el dirigente reflotó para marcar la posición del radicalismo en el presente.

Asimismo, el ex legislador recordó la capacidad de organización del partido en contextos de restricciones democráticas. En su intervención, citó el ejemplo de una solicitada publicada el 12 de octubre de 1976. En aquel momento, ante la prohibición de la actividad política, se utilizó el acrónimo Un Cálido Recuerdo (UCR) para eludir la censura vigente y mantener la presencia institucional.