La interna de la Unión Cívica Radical de Necochea sumó un nuevo capítulo tras la asunción de Daniel Molina como presidente del Comité Emiliano Abásolo. Luego del duro mensaje publicado en redes sociales por Alberto Esnaola, en el que aludió al exintendente como un “ser oscuro”, ahora el sector interno que integra el exconcejal difundió un comunicado con fuertes cuestionamientos políticos a la nueva conducción partidaria.
El texto fue dado a conocer este domingo y marca un quiebre dentro del armado que había permitido conformar una lista única para evitar la realización de elecciones internas en el radicalismo local.
En el comunicado, titulado “Haciendo radicalismo siempre”, el espacio acusa a la actual conducción de la UCR de caer “en el sectarismo autoritario, rompiendo el trabajo que consumó una lista única”.
La declaración llega pocos días después de que Molina asumiera la conducción del comité con un discurso centrado en la unidad, la convivencia interna y la necesidad de recuperar la identidad radical. Sin embargo, las tensiones que se mantenían latentes quedaron expuestas primero con el mensaje de Esnaola y luego con esta presentación formal.
El sector cuestiona que los acuerdos alcanzados para la conformación de la lista única no habrían sido respetados. Según señalaron, su espacio resignó lugares pese a contar con representación interna y trabajo territorial, especialmente en el Comité Gabino Goicoechea de Quequén.
Uno de los puntos centrales del conflicto se relaciona con la conformación de la Mesa Directiva. De acuerdo con el comunicado, en el plenario realizado el 2 de julio se había establecido que, además de los cuatro cargos nominados, se incorporarían los tres primeros vocales: Alejandro Bidegain, Adriana Pérez y Diego Cersocimo.
Sin embargo, el espacio denunció que el secretario general Martín Moller modificó ese criterio y dejó afuera a su representante.
“Con absoluta sorpresa y faltando a la palabra al acuerdo de lista única, el secretario general decide cambiar el criterio y eliminar sin fundamento alguno a nuestro representante”, sostiene el comunicado.
La agrupación afirmó que intentó plantear en el plenario que la integración de la Mesa respondía a un acuerdo político previo, pero aseguró que el reclamo no fue atendido.
También rechazó el argumento de una supuesta falta de asistencia a reuniones informales como fundamento para excluir a su representante. Según indicaron, esa persona se encontraba presente en el primer plenario de las nuevas autoridades y ese requisito nunca había formado parte del entendimiento original.
“Una vez más, la conducción encabezada por Molina falta a su palabra y vuelve a utilizar la exclusión como método para resolver las diferencias internas”, señalaron.
El documento también apuntó contra el resto de la dirigencia radical que, según el sector, convalidó la decisión con su silencio.
“Lo hace, además, con el silencio cómplice del resto, quienes eligieron mirar para otro lado”, expresaron.
El comunicado plantea que el conflicto no se limita a una discusión por cargos, sino a lo que consideran un cambio permanente de reglas desde el inicio de las conversaciones para construir la lista de unidad.
“No podemos tolerar el destrato y el permanente cambio de reglas al que fue sometido nuestro espacio desde el inicio de las conversaciones”, advirtieron.
En esa línea, recordaron que primero se les habría ofrecido la Vicepresidencia y luego se les negó, mientras que ahora —según denuncian— se desconoce el acuerdo sobre la Mesa Directiva.
El sector hizo especial hincapié en la trayectoria de la dirigente desplazada, a quien describió como una referente con más de cuarenta años de militancia radical y con experiencia institucional como concejal durante el período 2019-2023.
Para la agrupación, esa trayectoria merecía otro trato dentro del partido.
Como consecuencia de esta situación, el espacio anunció su renuncia a los lugares que ocupaba en el Comité Central de la UCR local y anticipó que concentrará su trabajo político y militante en el Comité Gabino Goicoechea de Quequén.
“Por todo ello, nuestro espacio ha decidido renunciar a los lugares que ocupaba en el Comité Central y concentrar su trabajo político y militante en el Comité Gabino Goicoechea de Quequén”, señalaron.
El cierre del comunicado fue todavía más duro y dejó en claro que la ruptura interna, al menos por ahora, parece lejos de cerrarse.
“Quien construye sobre la mentira, tarde o temprano cae en su propia trampa. Se puede engañar a todo el mundo algún tiempo y a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo”, concluyeron.
La situación golpea de lleno al radicalismo necochense en el inicio de la nueva conducción. La lista única que había sido presentada como un gesto de ordenamiento institucional y unidad terminó derivando en una nueva crisis interna, con renuncias, acusaciones cruzadas y fuertes reproches hacia el sector que encabeza Daniel Molina.
El episodio también expone la dificultad de la UCR local para cerrar heridas históricas y construir una conducción compartida. Mientras el nuevo presidente del comité llamó a recuperar el orgullo radical y fortalecer al partido, una parte del espacio decidió dar un paso al costado de la conducción formal y replegar su actividad militante en Quequén.
La interna, lejos de apagarse, vuelve a encenderse en un momento en el que el radicalismo intenta reorganizarse para recuperar protagonismo político en Necochea.





