La reciente decisión del Gobierno Nacional de modificar el esquema de acceso a la vivienda ha generado repercusiones en distintos sectores políticos de la provincia de Buenos Aires. El intendente de Castelli, Francisco Echarren, manifestó su desacuerdo con la eliminación del programa Procrear y la transición hacia un sistema de subasta de inmuebles públicos.

En sus declaraciones, el jefe comunal señaló el impacto negativo que esta medida representa para las familias que aspiraban a la casa propia. “Pasamos del Procrear al subastar”, expresó Echarren, enfatizando la diferencia entre una política de fomento estatal y una lógica de mercado para bienes del Estado.

El dirigente cuestionó duramente la visión de la gestión encabezada por Javier Milei al afirmar que “no tienen límites, son una inmobiliaria de remate de los sueños de la gente”. Según el mandatario local, el cierre del fondo fiduciario y la puesta a la venta de terrenos y viviendas construidas con fondos públicos debilita el rol social de la política habitacional en el país.

La controversia surge tras la publicación de los decretos que disolvieron formalmente las estructuras administrativas que sostenían los créditos hipotecarios subsidiados. Desde el Poder Ejecutivo nacional han justificado la medida en la necesidad de reducir el gasto público y transparentar la venta de activos estatales, mientras que desde los municipios advierten sobre el encarecimiento del acceso a la tierra.