El Poder Ejecutivo Nacional oficializó este viernes una actualización parcial de los componentes impositivos que afectan el precio de los combustibles en todo el país. Según el Decreto 693/2024 publicado en el Boletín Oficial, la medida busca dosificar el impacto de los tributos pendientes para evitar un incremento abrupto en los surtidores.

Para el segmento de las naftas (sin plomo y nafta virgen), el incremento del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) se fijó en $10,572 por unidad de medida, a lo que se suman $0,648 correspondientes al Impuesto al Dióxido de Carbono (CO2). En el caso del gasoil, el ajuste del ICL es de $9,511, adicionando $1,084 por el tributo al CO2.

La normativa contempla además un diferencial de $5,150 para la región patagónica y el departamento de Malargüe, en cumplimiento con la Ley 23.966. Estos valores se incorporan a los montos que ya se encontraban vigentes, mientras que el resto de las actualizaciones pendientes de los períodos 2024 y 2025, así como el primer trimestre de 2026, fueron trasladadas al mes de septiembre.

Este esquema de actualización mensual responde a una estrategia de transición iniciada a mediados de 2025. Con la publicación de esta norma, el precio final en las estaciones de servicio queda ahora supeditado a la decisión comercial de las empresas petroleras, quienes deberán determinar si aplican ajustes adicionales por costos operativos o devaluación.