La Cámara de Diputados bonaerense aprobó una actualización de la normativa vigente desde 1988. El proyecto amplía las situaciones contempladas, incorpora la discriminación en nuevos ámbitos y crea una oficina específica para recibir y abordar reclamos.
El vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alexis Guerrera, defendió la media sanción de la nueva ley antidiscriminación y aseguró que busca brindar herramientas concretas a quienes consideren vulnerados sus derechos.
La iniciativa comenzó a trabajarse en 2020 a partir de planteos realizados por organizaciones vinculadas con minorías y personas con discapacidad.
Entre los motivos de discriminación contemplados aparecen el color de piel, la etnia, el origen nacional o social, la situación migratoria, la lengua, el estado civil, la ocupación, la discapacidad y las condiciones de salud, entre otros.
Guerrera también destacó la necesidad de abordar situaciones producidas en redes sociales y ámbitos políticos, ante los cambios sociales y tecnológicos ocurridos desde la sanción de la legislación actualmente vigente.
“Tener en la provincia de Buenos Aires una ley antidiscriminación también le va a permitir a todos aquellos que se sienten vulnerados tener una acción por donde transitar”, sostuvo.
El proyecto establece además procedimientos frente a posibles actos discriminatorios y contempla la creación de una oficina específica dentro del Poder Ejecutivo. Tras obtener media sanción en Diputados, deberá continuar ahora su trámite legislativo.






