La comunidad académica argentina se moviliza nuevamente en la que constituye la 4ª Marcha Federal Universitaria. La medida de fuerza surge como respuesta a la crisis presupuestaria que atraviesan las casas de altos estudios y el marcado retraso en los haberes de los trabajadores del sector.
Según indicaron representantes del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la situación financiera de las instituciones es crítica, afectando no solo el pago de salarios sino también el mantenimiento edilicio, la investigación científica y la continuidad de programas de becas estudiantiles. “La universidad pública es un pilar fundamental de nuestra sociedad y no permitiremos que se desmorone por falta de fondos”, expresaron referentes gremiales durante la convocatoria.
En la ciudad de Necochea, la movilización tendrá su correlato con una concentración en los puntos centrales de la ciudad, donde se espera la participación de estudiantes de las diversas sedes académicas locales y vecinos. Las demandas se centran en la implementación de una ley de financiamiento que garantice la actualización de las partidas conforme a la inflación.
El conflicto salarial es uno de los ejes más sensibles. Desde las federaciones docentes subrayaron que “la recomposición de los haberes es urgente para frenar la pérdida del poder adquisitivo que ya supera el 40% en lo que va del año”. Por su parte, el Ministerio de Capital Humano ha mantenido reuniones con los rectores, aunque las propuestas presentadas hasta el momento han sido calificadas como insuficientes por las asambleas estudiantiles.






