El Partido Justicialista de Lobería intervino en la fuerte disputa entre el intendente Pablo Barrena y el jefe distrital de Educación, Alejandro Rivada, y cuestionó los términos utilizados por el jefe comunal para pedir su desplazamiento.

El documento considera “inadmisibles en democracia” algunas expresiones de Barrena y reclama que las acusaciones sobre presunta discrecionalidad, temor entre docentes o irregularidades en la gestión sean acompañadas por pruebas.

“Antes de decir que en la comunidad educativa hay miedo y destrato, hay que demostrarlo”, sostuvo el PJ, que también rechazó que las diferencias políticas sean utilizadas para solicitar el reemplazo de un funcionario provincial.

El pronunciamiento cuestiona particularmente expresiones del intendente como “yo tengo la espalda suficiente para enfrentarme a SUTEBA y a quien venga” o su pedido para que la Provincia cambie al jefe distrital.

Para el justicialismo local, aceptar ese criterio implicaría establecer “un grave antecedente de autoritarismo puro”, al permitir que un intendente pretenda definir quién debe ocupar cargos pertenecientes a otras estructuras del Estado.

El PJ sostuvo que la Jefatura Distrital depende de la educación provincial y se rige por normativa vigente, por lo que pidió recuperar los canales institucionales para resolver las diferencias.

“El camino para la resolución de los disensos es el diálogo en democracia, no la imposición autoritaria”, expresó el partido, que finalmente se puso a disposición para colaborar en la búsqueda de consensos entre el Municipio y la Provincia.