El Gobierno bonaerense, intendentes de la Costa Atlántica y empresarios turísticos encendieron las alarmas de cara al verano 2027 y reclamaron medidas nacionales para incentivar el turismo interno ante la caída de la ocupación y, especialmente, del consumo.
La subsecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez, trazó un panorama crítico y anticipó una “temporada lamentable”. Señaló que durante las últimas vacaciones de invierno el consumo cayó 25,8% respecto de 2023 y la ocupación retrocedió más del 20%.
Los intendentes costeros compartieron la preocupación. Gustavo Barrera, de Villa Gesell, advirtió que la caída alcanza tanto a la ocupación como al gasto turístico, mientras que desde Mar Chiquita reclamaron políticas para estimular los viajes dentro del país.
El intendente de General Alvarado, Sebastián Ianantuony, sostuvo que hace cuatro años Miramar alcanzaba ocupaciones hoteleras del 95% y actualmente registra temporadas cercanas al 65%. “El modelo económico no favorece el turismo doméstico”, afirmó.
Desde el sector hotelero y gastronómico también alertaron sobre las dificultades de los establecimientos más pequeños para sostenerse frente a costos elevados y menor consumo. “Cuando los costos se mantienen o aumentan y el consumo baja, no hay eficiencia que alcance”, señalaron.
El diagnóstico resulta especialmente relevante para los destinos de la Costa Atlántica, incluida Necochea, que dependen fuertemente del movimiento turístico durante el verano y llegan a la próxima temporada en un contexto de menor consumo interno.






